El transportín, un gran recurso educativo

Podemos pensar que el transportín es una jaula para privar de libertad al perro y que tiene connotaciones negativas, como las jaulas para pájaros u otros animales, pero la realidad es muy diferente.

Los perros son animales de madriguera y valoran mucho su propio espacio. Si observamos a nuestro perro, veremos que, de forma natural, busca espacios pequeños y cobijados para descansar, como debajo de las sillas o mesas, debajo de nuestras camas, o sitios estrechos como aquel espacio que queda entre el lateral del sofá y la pared.

Que el transportín sea algo malo o algo bueno dependerá de nosotros, de cómo se lo

presentemos al cachorro o al perro y el uso que le demos.

 

El transportín será algo malo si:

  • En el primer contacto, obligamos al perro a estar dentro.
  • Si lo dejamos muchas horas encerrado.
  • Si utilizamos el transportín como herramienta de castigo.

El transportín será algo bueno si:

  • Si tiene su cama para dormir y descansar.
  • Si es su sitio para comer.
  • Si es su sitio para mordisquear el Kong, huesos…
  • Si lo relaciona como su espacio de calma.

Aparte de su función evidente para transportar al perro en coche, barco, tren o avión, el transportín o jaula también es una gran herramienta para el adiestramiento:

  1. Ayuda a prevenir o corregir la destructividad, estableciendo la costumbre de mordisquear objetos adecuados, como juguetes interactivos tipo Kong.
  1. Ayuda en la adquisición de unas buenas conductas higiénicas.
  2. Es una zona segura para proteger a nuestro perro de situaciones estresantes…
  3. Es ideal para trabajar problemas de ansiedad por separación
  4. Puede ayudar a perros hiperactivos y que no sepan calmarse por ellos mismos
  5. Para perros reactivos con visitas humanas u otros perros en casa

Recuerda:

A los perros les gusta tener su propia guarida, un lugar privado donde estar tranquilo,

mordisquear huesos o ser su lugar de descanso nocturno y diurno. El transportin puede ser una buena guarida.

EL TRANSPORTÍN ADECUADO

A la hora de adquirir una caja transportadora o una jaula, no deberíamos ponernos límites económicos, ya que, si elegimos un transportín de calidad y lo cuidamos bien, dispondremos de él muchos años, aprovechándolo incluso para otros animales que tengamos posteriormente.

Al escoger el transportín, existen unos puntos que no debemos pasar por alto.

El tamaño: para su comodidad, nuestro perro debe tener el espacio suficiente para ponerse totalmente de pie, poder darse la vuelta y tumbarse con las patas delanteras estiradas.

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