¿Cómo preparar la llegada de un bebé con perros y gatos?
Es importante conocer el carácter de nuestros animales. La mayoría de los animales aceptan la llegada de un bebé de una manera natural y sin problemas pero la llegada de un bebé a una familia és un hecho muy importante y que normalmente comporta cambios y a veces estrés.
Si tenemos un animal que es agresivo con personas, guarda recursos, está muy estresado o no nos da garantías, antes de la llegada tendremos que contactar con un etólogo. También si tenemos un animal muy intenso, alocado o poco educado podemos trabajar la obediencia para tener más control antes de la llegada del pequeño.
Consideraciones
MUY IMPORTANTE, tanto antes de la llegada de un bebé como después es importante que las rutinas de tus animales se respeten el máximo puesto que los cambios (menos salidas, más cerrados, nueva gente a casa, cambio de habitos…) puede hacer que el perro/gato se ponga más nervioso. Si consideras que estas rutinas pueden cambiar empieza una transición lenta hacia estos nuevos cambios antes de la llegada del bebé : si planificas hacer una siesta por la tarde cuando tu bebé duerme, empieza a hacer siestas de vez en cuando. Si planeas pasear tu perro en otra hora del día o que alguien nuevo lo haga, cambia progresivamente a la nueva rutina semanas o incluso meses antes de la llegada de tu bebé.
Para perros que no hayan pasado mucho de tiempo con niños, tan pequeños los bebés les pueden parecen criaturas raras e incluso pueden asustarlos: efectivamente los bebés hacen sonidos estridentes, tienen olores diferentes, tienen un aspecto muy diferente a humanos adultos y se mueven de otras formas. Por eso es buena idea, presentar a tu perro tantos sonidos, olores de bebés como sea posible, acostumbrarlos a la vista y a sus movimientos para que tu perro se haya podido familiarizar al máximo. Pasea en lugares donde hayan niños pequeños (parques, escuelas, áreas infantiles), poner ruidos de niños llorando o riendo (descargado ruidos de internet) o pedir algún amigo que tenga bebes que nos deje una prenda de ropa.
En este proceso hay 3 momentos importantes:
-
- Antes de la llegada del bebé. Preparación
-
- El momento de la llegada del bebé
-
- A partir de la llegada del bebé
Antes de la llegada del bebé
No limitar el acceso a la habitación del bebé ni sus enseres. Los perros y gatos son muy curiosos y cuando llevamos nuevos objetos, paquetes… querrán oler las cosas. También es importante no limitar el acceso en la habitación del bebé puesto que entonces todavía tendrá más curiosidad por lo que es prohibido.
Antes de presentar físicamente a tu hijo, muestra una pieza usada del recién nacido y deja que lo olfatee y se familiarice con el olor del nuevo miembro de la familia.
Cuando llegues a casa con tu bebé
Cuando llegues a casa del hospital acaricia en primer lugar a tu perro (que además, estará deseando verte) y después lleva a cabo la presentación en un ambiente relajado y tranquilo. Es muy importante hacerlo con calma y no gritar ni ponerse tenso puesto que el perro puede interpretar que es una amenaza si todo el mundo está nervioso.
El olor de un recién nacido es muy intenso, es muy normal que, especialmente los perros, se sientan atraídos por ello y que quieran oler mucho (que no cunda lo pánico)….
El primer contacto con el bebé no tiene que ser forzado ni obligado. Siempre hacemos la presentación en compañía de otro adulto que pueda controlar el perro si se necesario. Deja que el animal husmee a tu bebé mientras lo acaricias y hablas con suavidad y calma. Puedes presentar a tu bebé empezando por los pies y después darle la vuelta para que le husmee la cabeza. Puedes hacerlo sentada en una silla o sofá, con el niño los brazos o en su cochecito.
Si consideras que tu perro se muy intenso y temes que pueda saltar puedes ponerle una correa por seguridad, eso sí no tensar la correa y solo tenerla en caso de ver una interacción inadecuada.
Una vez ya estamos en casa
Lo ideal es no restringir la habitación del bebé ni los enseres a los animales. Será normal que el perro o gato muestren interés por los ruidos del bebé. Dejémoslo estar con nosotros, que husmee el pequeño, eso sí, siempre bajo supervisión.
Muchos accidentes han pasando porque el perro oye el ruido del bebé, se sube la cuna y esta si es inestable se puede tumbar. Por lo tanto mejor tener muebles robusto y bajo supervisión.
Recordar que los niños que se crían con animales tienen menos riesgo de sufrir alergias.
También cada vez que estamos con el bebé podemos premiar al perro por estar tranquilo así su asociación será muy buena. Hay perros o gatos que pueden sentir celos de la atención que se los dedica, por lo tanto intentar crear una asociación positiva es importante.
¿Y si tengo un perro que no acepta el bebé o se muestra imprevisible?
Podemos poner barreras como haríamos con la presentación de dos gatos donde el perro vea la habitación del bebé, huela e irlo acostumbrando poco a poco a la presencia del bebé. Si no estamos seguros de su reacción acostumbrémoslo a ir por casa con correa y sobre todo démosle espacio y tiempo por el nuevo miembro.
Gatos
Seguiremos los mismos consejos que en el perro pero además le podemos poner un difusor de feromonas llamado “Feliway Optium” que ayudará a reducir los posibles niveles de estrés en ellos.
