Tengo un perro muy bueno y quiero que realice terapias de manera altruista

Algunas personas creen tener el perro perfecto que se adapta a todo, que le encanta la gente y los sitios nuevos, pero a veces eso no es del todo cierto.

Es importante saber que SER un perro de terapias es un tarea compleja y que va más allá de dejarse tocar y estarse quieto, aunque parezca fácil, pocos animales disfrutan realmente de esta labor. Podemos creer que tenemos un perro perfecto, ya que con la familia o amigos es dócil, cariñoso y le encanta el contacto, pero luego con desconocidos, y sobre todo en situaciones estresantes no ser capaz de gestionar ese contexto determinado.

Por lo tanto, es sumamente importante poder valorar a los animales que acompañan en las terapias y no pensar que “como en casa es muy bueno podrá realizar esta tarea”. Es muy importante velar por su bienestar y asegurarnos que los animales disfrutan con las sesiones

Se debe pensar que todos los perros que nos acompañan viven con cada una de nosotras, primero son perros de nuestra familia y luego nos acompañan durante las sesiones. De esta forma tenemos un mayor conocimiento y empatía con el animal, podemos saber cuáles son sus preferencias, podemos comunicarnos con mayor facilidad con ellos y por tanto no los exponemos a situaciones que no son agradables y entendemos cuándo no se sienten cómodos.

Por tanto, NO es recomendable que se trabaje con animales que no seconozcan en profundidad ya que no se podría asegurar el 100% su bienestar. Además, los perros necesitan tener la persona de referencia cerca para que les de seguridad y tranquilidad.

También es importante recalcar que si queremos llevar a nuestro perro debemos saber qué hacer con él, como hemos dicho en el apartado y tener una formación adecuada tanto nosotros como nuestros perros.