El lenguaje de los perros: cómo saber cuándo tu perro está incómodo

¿Cuántas veces has pensado que tu perro estaba disfrutando de una situación cuando, en realidad, estaba intentando decirte que se sentía incómodo?

Los perros se comunican constantemente con nosotros y con otros perros. El problema es que, en la mayoría de ocasiones, somos nosotros quienes no entendemos su lenguaje.

Conocer las señales de calma no solo mejora la convivencia con nuestros perros, sino que también puede prevenir conflictos e incluso accidentes.

Los perros nos hablan… aunque no utilicen palabras

El lenguaje canino es extraordinariamente rico. Utilizan la posición del cuerpo, las orejas, la cola, la mirada, el movimiento, la postura e incluso la forma de caminar para expresar cómo se sienten y qué intención tienen.

A diferencia de las personas, los perros intentan resolver la mayoría de conflictos sin llegar al enfrentamiento. Para ello utilizan un conjunto de comportamientos conocidos como señales de calma.

Estas señales tienen diferentes funciones:

  • Reducir la tensión.
  • Evitar conflictos con otros perros.
  • Mostrar intenciones amistosas.
  • Calmar a otro individuo.
  • Expresar incomodidad o miedo.
  • Intentar calmar a las personas cuando perciben una situación tensa.

Es importante recordar que una misma señal puede tener diferentes significados según el contexto. Por eso siempre debemos interpretar el conjunto de la situación y no un gesto aislado

Turid Rugaas y las señales de calma

Hace más de 25 años, la educadora canina y especialista en comportamiento Turid Rugaas describió por primera vez este lenguaje de comunicación en su libro «El lenguaje de los perros. Las señales de calma», una obra que sigue siendo una referencia para cualquier persona interesada en comprender mejor a los perros.

Su trabajo cambió la forma en la que muchos profesionales entendemos la comunicación canina.

  • Bostezar

No siempre significa sueño.

Muchos perros bostezan cuando alguien se inclina sobre ellos, les habla de forma intensa, les mira fijamente o cuando existe tensión en casa, discusiones o un ambiente demasiado excitado.

  • Girar la cabeza

Es una de la señales más frecuentes.

Cuando acariciamos a un perro y gira la cabeza, muchas personas interpretan que quiere seguir jugando o que simplemente está mirando otra cosa.

Sin embargo, en muchas ocasiones nos está diciendo que esa interacción le resulta incómoda.

  •  Relamerse el hocico

Un rápido movimiento de la lengua puede indicar nerviosismo o incomodidad.

Es una señal muy habitual cuando una persona invade su espacio o la situación le genera incertidumbre.

  • Sacudirse

Muchos perros se sacuden después de una situación estresante, de un abrazo, de un juego demasiado intenso o incluso después de un pequeño conflicto con otro perro.

Es una forma de liberar tensión.

  • Caminar lentamente

Cuando un perro se acerca despacio está comunicando que no pretende generar conflicto.

Es exactamente lo contrario de abalanzarse sobre otro individuo.

  • Caminar haciendo una curva

Los perros rara vez se acercan frontalmente entre ellos ya que se percibe como una amenaza.

Lo habitual es hacerlo describiendo una curva, ya que una aproximación directa suele interpretarse como una actitud más invasiva.

  • Dar la espalda

Aunque pueda parecer extraño, ofrecer el costado o dar la espalda también puede ser una forma de transmitir calma.

  • Olfatear el suelo

Muchas veces vemos que un perro empieza a olfatear aparentemente sin motivo (sin haber comida de por medio)

En realidad puede estar intentando reducir la tensión de una situación social que le resulta incómoda.

  • Entrecerrar los ojos

Una mirada suave, sin tensión y con los ojos parcialmente cerrados también forma parte de este lenguaje de calma.

  • Lamer la boca

Entre perros es un comportamiento de apaciguamiento y se observa muy a menudo con los cachorros y los perros adultos.

También algunos perros lamen la cara de las personas cuando intentan calmar una situación.

  • La postura de juego

La conocida reverencia, con las patas delanteras flexionadas y la parte trasera elevada, sirve para indicar que las intenciones son amistosas.

¿Por qué es tan importante conocer estas señales?

Cada año se producen numerosos accidentes por mordeduras que podrían evitarse si aprendiéramos a interpretar el lenguaje de los perros.

Esto ocurre especialmente con los niños.

Con frecuencia, los niños abrazan, acorralan o invaden el espacio del perro sin reconocer que este lleva tiempo intentando comunicar que no se siente cómodo.

El problema es que muchas veces solo reaccionamos cuando aparece el gruñido o la mordida, ignorando todas las señales previas.

Por eso siempre insistimos en que enseñar a los niños a comprender el lenguaje canino debería formar parte de su educación. No solo favorecería una convivencia más segura, sino que también fomentaría el respeto hacia los animales desde edades muy tempranas.

Las señales de calma también evitan peleas entre perros

Los perros utilizan estas señales continuamente durante sus interacciones.

Muchas situaciones que podrían acabar en un conflicto se resuelven gracias a este sofisticado lenguaje.

Cuando aprendemos a reconocer estas señales podemos intervenir antes de que la tensión aumente y ayudar a que las relaciones entre perros sean mucho más saludables.

¿Y LOS GATOS?

Aunque solemos hablar más del lenguaje canino, los gatos también expresan continuamente su estado emocional, aunque lo hacen de una forma diferente.

Algunas de las señales más habituales son:

🐱 Parpadeo lento. Suele indicar confianza y relajación.

🐱 Movimiento de la cola. A diferencia de los perros, un movimiento rápido de un lado a otro suele indicar irritación o enfado.

🐱 Orejas giradas hacia atrás o aplanadas. Son una clara señal de incomodidad o actitud defensiva.

🐱 Pupilas muy dilatadas. Pueden indicar miedo, estrés, excitación o una elevada activación emocional.

🐱 Cuerpo encogido y tenso. Es un signo claro de inseguridad o temor.

Aprender su lenguaje es la mejor forma de respetarlos. Los animales llevan toda la vida comunicándose con nosotros.

La verdadera pregunta es:

¿Estamos dispuestos a escucharlos?

Comprender su lenguaje no solo mejora nuestra relación con ellos. También nos ayuda a respetar sus emociones, prevenir conflictos y garantizar su bienestar.

Porque entender a un animal es, probablemente, la mayor muestra de respeto que podemos ofrecerle.