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Belleza o carácter

Es importante pensar en que tipo de vida tenemos y buscar un perro que se adapta a nuestro estilo. Evitaremos muchos problemas.

Como adiestradora de perros, cada vez que visito a los propietarios de un can después de recibir una llamada suya preocupados por algún comportamiento intolerable del animal, les formulo la misma pregunta: ¿por qué eligieron esta raza? Siempre me sorprende la variedad de respuestas: “por el tamaño (grande o pequeño)”, “porque no suelta pelo”, “porque me lo regalaron”, “porque me enamoré sólo con verlo”… Raramente la respuesta es “por su carácter”. Esto, que puede parecer irrelevante, debería tener una enorme trascendencia a la hora de decidirse a escoger a un animal.

Si nos planteamos que un perro suele vivir entre 10 y 15 años, deberíamos dedicarle mucha más atención a este aspecto. Por ejemplo, un border collie es un perro de trabajo. Por mucho amor que le demos, si no tiene garantizada una actividad física importante, siempre será una raza que nos dará problemas (los más comunes: perseguir cualquier cosa que se mueva -coches, bicicletas, monopatines...-, hacer destrozos en casa a causa del aburrimiento, etc.). Los border collie parecen tranquilos, pero son perros que están capacitados para trabajar en el campo, agrupando los rebaños de ovejas y vagando durante horas y horas. Normalmente, los dueños no tienen tiempo ni energía para salir a correr con ellos cada mañana y cada tarde durante largas horas, pasar el rato inventando juegos para mantenerlos activos física y mentalmente, etc.

Éste es sólo un ejemplo de los miles que podríamos encontrar con casi todos los perros de razas de trabajo y de moda del momento.

Para evitar grandes problemas, la clave está en asesorarnos e investigar qué raza es más adecuada a nuestro estilo de vida. Los criadores cada vez están más interesados en conquistar trofeos con sus perros en concursos de belleza o pruebas de campo. Estos certámenes se centran fundamentalmente en rasgos físicos (tamaño de los hombros, pelaje, buena dentadura...), pero poco en el temperamento del animal (si son tiernos, dóciles y equilibrados…). Como en otras muchas circunstancias, en nuestra sociedad prima más la estética que nos de el perro que el buen carácter. Cuando un perro se pone de moda es imparable la venta de esa raza, estemos o no preparados para su carácter y sus necesidades. Sirva como ejemplos los Doberman, los Huskys o Malamutes, Pitbull (fomentaba el respeto hacia el dueño), Pastor Alemán, Golden y Labradores, Bulldog Francés y Bulldog Inglés entre otros muchos… todos ellos estuvieron de moda en una época en concreto y muchos terminaron con problemas de conducta por no tener cubiertas sus necesidades básicas.

En las últimas décadas, la situación de las familias ha cambiado radicalmente. En la mayoría de ellas no hay nadie en casa la mayor parte del tiempo y, por lo tanto, nuestra mascota acaba sola prácticamente todo el día. No hay muchas razas de perros que estén bien adaptadas al medio urbano y a estar largos periodos de tiempo solos. Como dice el etólogo Oriol Ribas en su libro Uno más de la familia, quizás tendríamos que inventar un perro urbano (un “canis urbis”), que no sobrepasara los 12 kg, no muy atlético para que no requiriera mucho ejercicio, tampoco muy tranquilo por problemas de salud (como el caso del bulldog), obediente…

Al buscar la belleza muchas veces no tenemos en cuenta el carácter del animal. Necesitamos perros que no requieran un trabajo específico ni excesivo ejercicio, ya que no tenemos tiempo para pasearlos mucho. Que sepan estar largas jornadas solos sin hacer ninguna actividad, que obedezcan a nuestra llamada, y, sobretodo, dulces y equilibrados. En definitiva, algo todavía alejado de la realidad actual.

Hay que buscar criadores que se preocupen a conciencia por el temperamento del animal, que críen perros fáciles de adiestrar y de carácter bondadoso con las familias. Quizás estos perros de “categoría mascota” no ganen tantos concursos de belleza, pero teniendo en cuenta que el 95% de los propietarios de perros no participan en estos certámenes, creo que merece la pena centrarnos más en el carácter y no tanto en los rasgos físicos.

Con esto no quiero decir que no debamos elegir una raza que esté de moda o de la que nos enamoremos. Sin embargo, antes sería conveniente que fuéramos lo más realistas posible y que buscáramos el perro que mejor se ajuste a nuestras necesidades familiares. Tanto si compramos un animal en un criador (desaconsejamos siempre la compra en una tienda) o lo recogemos en una protectora, es importante mirar su carácter y no tanto su físico. Un perro precioso pero destructivo por nuestro escaso tiempo de dedicación, tendrá muchas posibilidades de terminar en la perrera o de convertirse en nuestra peor pesadilla. Informarnos sobre la raza en cuestión es clave para conocer y entender sus necesidades y ver si estaremos a la altura de su naturaleza. Actualmente existe mucha información en internet que nos puede orientar y especialistas que le pueden asesorar.

Muestra de algunas de las razas “a valorar” para tenerlas en una ciudad y que han estado o están de moda por su carácter o belleza:

Huskys y malamutes: raza creada para las carreras de trineos en climas fríos, por su resistencia física. No toleran bien el calor. Son muy independientes. Estuvieron de moda hace unos años y era posible verlos en pisos pequeños y en climas cálidos.

Dálmatas: cada vez que se hace una película con los dálmatas como protagonistas, estos perros se ponen de moda. Por su carácter y energía física, si no hacen ejercicio o están bien entrenados, pueden ser perros destructivos. (Necesitan buen manejo y mucha actividad.

Basset hound: perro desarrollado en Gran Bretaña hace apenas 100 años. Se ha ganado una buena reputación por su habilidad para concentrarse en un olor particular. Utilizado por muchos cazadores, es difícil de entrenar.

Beagle: por su gran olfato, se utilizaban jaurías de beagles para cazar liebres. Es un perro con una fuerte personalidad (a pesar de su tamaño) que a veces hace difícil su entreno. Si no se ejercita se puede tornar destructivo y ladrador. El comentario más común en esta raza es que es un perro que no atiende a los propietarios.

Bulldog inglés: muy de moda en la actualidad, apenas se asemeja a sus antepasados que luchaban en las arenas contra los toros en sangrientos espectáculos. El fruto de la selección ha dado a esta raza anomalías permanentes. Hay que tener cuidado de no fatigarlo mucho y de mantenerlo alejado del sol debido a que, por la conformación de su hocico, tiene graves dificultades respiratorias. Es un perro delicado y caro de mantener a causa de sus problemas físicos.

Pastor alemán: formado para el pastoreo, esta raza se ha utilizado para otras muchas tareas, como búsqueda y rescate, perro guía, perro policía… Es inteligente y confiado, pero requiere buenas dosis de ejercicio. Propenso a ser reservado, hay que saber ganarse su amistad.

Border collie: también llamado collie de la frontera, es una raza de perro pastor. Muy sociable, aunque reservado, es muy conocido gracias a su capacidad para aprender. Es la raza más utilizada en agility y pastoreo, y cualquier actividad que requiera un perro ágil, infatigable y obediente. Necesita mucha actividad física y puede ser incansable.

Reflexionemos realmente para que queremos comprar o adoptar a un perro. Con que tiempo contamos a diario para su paseo y ejercicio, cual es nuestro estilo de vida y como cuidaremos de él los próximos 15 años. La elección de la raza se tendría que hacer siempre en función de estos parámetros y jamás porque un animal en concreto esté de moda. Estar informados de las necesidades de las razas es la mejor inversión que podemos hacer y si realmente queremos a los animales nuestra obligación.
 

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